CAPITULO XXII
LOS SUPUESTOS MENTALES
Veamos lo que
dice el Maestro Samael:
“Supuestos Mentales:
La mente - corazón del Animal Intelectual llamado hombre, está llena de
vanas teorías y supuestos mentales, que a nada bueno podrán conducir!”
O sea que es la viva representación de lo que cada uno
de nosotros está sufriendo en la actualidad.
Tenemos solamente suposiciones:
suponemos que esto puede ser real; suponemos que podemos llegar a la
autorealización intima del Ser; suponemos que vamos a triunfar; suponemos que
fulano de tal tiene la razón; supone zutano de que fulanito está diciendo que
sutanito tal cosa.
Veamos en enredo psicológico, el laberinto humano que
se desata en cada una de nuestras mentes... ¿POR QUE? Porque son teorías, nada
más.
Lo que estamos percibiendo nosotros actualmente, es
una gran cantidad de apariencias, de teorías; planteamientos, sofisterías o
razones que no son del caso.
Y a nosotros lo que debería interesarnos es la
realidad; lo que nos debe interesar a nosotros es poner en práctica la
enseñanza dejada por el Maestro.
“Basta ya de teorías”, como decía el Maestro
Samael. “Lo que necesitamos es la
PRAXIS: La aplicación de la teoría”.
El Maestro Samael Aun Weor determinó que después de
este Congreso de Caracas (Agosto de 1978), desapareciera para siempre dentro
del ámbito de los eventos Gnósticos Internacionales, las polémicas, los
debates, las teorías, etc., y que se convirtieran en eventos prácticos,
científicos, culturales, psicológicos, que nos encaminaran a nosotros a la
nobleza de la inteligencia y a la aristocracia del Espíritu...
Porque el debate, el conflicto, el choque, el roce,
etc., no pueden conducirnos a ninguna situación REAL de tipo superior.
¿Cuando se ha visto que un hombre se haya realizado
por un problema o por una teoría, o por medio de la polémica o el
conflicto? ¿Cuando se ha visto que una
persona triunfe en la vida por medio de supuestos mentales, sin poseer en sí
mismo hechos o realidades concretas?
La frase del Maestro Samael para este Congreso de
Caracas decía:
“Preséntate con hechos, mas no con proyectos!”
El mundo de los proyectos está en el ámbito de los
propuestas mentales. Suposiciones o
posiciones que no son del caso, que no tienen bases reales. Sofisterías o inducciones que no conducen a
nada positivo y real.
Por eso el Maestro Samael aconsejaba que en estos
instantes, cada uno de nosotros debe hacer una re - organización de la mente,
sacar lo que no debe estar, dejar lo que aún sirve, lo que aún nos puede
encaminar a derroteros sublimes y enaltecedores.
Debemos realizar como él lo describía en una Tercera
Cámara en la Ciudad de México:
“Debemos realizar en nuestra casa, como una nueva
mudanza. Vamos a pintar nuevamente
nuestras paredes, vamos a pintar nuevamente todas nuestras situaciones, cambiar
los muebles, cambiar los adornos, cambiar todo aquello que hay en el interior
de la mente, para que desaparezcan los supuestos mentales!”
Suponemos nosotros que hemos despertado cierto grado
de conciencia, suponemos que hemos logrado la castidad; suponemos que hemos
logrado aniquilar el EGO en un 10 %.
Son supuestos, nada más!
Para lograr que desaparezcan los supuestos mentales,
decía el Maestro Samael que es necesario que nosotros diariamente empecemos del
Cero Radical.
Cuando nosotros estuvimos en el Canadá realizando
misión, fue poca la aportación que pudimos dar a raíz de nuestras limitaciones
humanas; y al regresar a México, le dijimos al Maestro Samael:
“Todo es tan diferente! Nos hemos dado cuenta que puede uno llevar 10
ó 20 años en la Gnósis, y no ha aniquilado el EGO. Sé que ahora me encuentro nuevamente ante sus
pies y comenzaré del Cero Radical! Cero
en el morir, cero en la transmutación, cero en el despertar, cero en el
conocimiento del Cuerpo de Doctrina, cero en todo!.....”
Y entonces decía el Maestro:
“De acuerdo a lo que he planteado en el libro EL
MISTERIO DEL AUREO FLORECER, de que todos nuestros hermanos Gnósticos deben
llegar al Cero Radical. Así obtendrán
mayores triunfos, porque aquel que se siente ya casto, o el que dice que ya es
casto, en ese instante pierde la castidad!
Aquel que se dice que es humilde, en el instante que lo diga pierde la
humildad y nace el orgullo!
“Si tenemos la suficiente fuerza de ponernos en el
Cero Radical y empezar cada día como si apenas conociéramos la Gnósis, ese día
en que mis hermanos Gnósticos apliquen la técnica de ponerse en el Cero Radical
cada día, como si fuera la primera vez que conocieran la Gnósis, ese día sí
iniciarán el despertar, ese día sí iniciarán la muerte sobre sí mismos, ese día
irán logrando la castidad....”
Y para terminar este punto de los SUPUESTOS MENTALES,
vamos a citar un ejemplo que corrobora el planteamiento del Maestro Samael, de
que cuando uno dice “yo no tengo tal defecto” o “Ya aniquilé tal otro”,
inmediatamente ese defecto CRECE....
Una hermana Gnóstica dijo en cierta ocasión: “Yo no
siento celos de mi marido! Yo lo dejo
que esté tranquilo... El es totalmente
libre!” Eso lo dijo la dama esa al
principio de una conversación. Pero
después añadió: “Gracias a Dios ya he
aniquilado una parte del orgullo. Vivo
en una casa sencilla, cortinas sencilla, etc.
Todo lo que venga, pues me adapto a ello!”
Sucedió que esa misma noche cuando se acostó la
hermana, inmediatamente se vio transportada en los mundos internos a un gran
restaurante. Vio ella entonces como
llegaba su marido con la secretaria de trabajo, y que él prodigaba toda clase
de atenciones a la secretaria: “Siéntate por favor, deja que te acomode el
asiento, permíteme el bolso; qué es lo que te gusta, qué aperitivo desea, etc.
Entonces aquella señora que dizque no sentía celos,
inmediatamente sacó corriendo a su marido a la secretaria... Ella misma se
sorprendió entre el mismo sueño, de su actuación, y hasta se arrepintió, pero
la cosa no se quedó así, inmediatamente se vio transportada de nuevo a un
precioso recinto lleno de espejos....
Y vio que se encontraba vestida con un abrigo muy
elegante y costosísimo de “mink”. Se
empezó a mirar por todos los espejos, se sentía como un pavo real y comenzó a
caminar orgullosamente por el recinto....
Cuando despertó en su lecho, confundida se decía: “Dios mío, qué es lo que tengo en mi
interior?...”