CAPITULO XXIV
LA EXEGESIS GNOSTICA
El Maestro Samael define la Exégesis Gnóstica
así: “La explicación y la interpretación
adecuada del trabajo Esotérico Gnóstico y de la Gran Obra”.
Acontece el siguiente fenómeno en todo el estudiantado
Gnóstico: La mayoría de nosotros
lastimosamente no hace más que repetir mecánicamente las enseñanzas del Maestro
Samael. Repetimos sus palabras sin
realizar un análisis. Repetimos sus
frases sin conocer su hondo significado.
En una ocasión un hermano Gnóstico decía ante un
público: “Nosotros no debemos dejarnos
caer como el Samsón de la Kábala bajo el huso de Onfalia”. Se acercó un presente a ese instructor y le
preguntó: “¿Qué es huso? ¿Qué es onfalia?”
El instructor quedó estupefacto. No sabía qué era huso ni qué era
Onfalia! Había repetido las palabras del
Maestro como un loro!
¿Pero qué es lo que busca el Maestro Samael a través
de la correcta Exégesis Gnóstica?
El Maestro daba una práctica por medio de la cual
nosotros podemos adquirir la Interpretación adecuada de la misma enseñanza
Gnóstica de la Gran Obra. Consiste en lo
siguiente:
Después de leer un capítulo o trozo de un capítulo,
meditar MEDIA HORA sobre el mismo! Cada
capítulo que uno lea de las enseñanzas del Maestro, hay que meditarlo media
hora.....
En una ocasión, cuando el Maestro terminaba de
escribir su obra “LA GRAN REBELION”, me dijo:
“Hermano, toma el manuscrito, léelo y me dices que tal te parece”. E inmediatamente en el sofá de la casa,
entregándose a la meditación....
Yo me senté en el escritorio y me puse a leer el
manuscrito de “La Gran Rebelión”. Y
cuando se levantó el Maestro a las 3 horas, le dije: “Muchas gracias
Maestro. El libro es magnífico,
estupendo. Un escrito extraordinario!”
Me dijo: “¿Tú
te lo leíste ya?”
“Sí Maestro. Ya
me lo leí. Es extraordinario!”
¿Cómo se te ocurre?
¿Un libro que me he tardado un año en escribir, y tú te lo lees en tres
horas? Es un absurdo!”
Entonces a raíz de ello, el Maestro decía de que es
necesario, para poder estudiar profundamente, para conocer la exégesis, para
hacer una interpretación adecuada del Trabajo, que cada uno de nosotros tome un
capítulo, lo medite, lo analice, lo investigue en su interior. Relajado intensamente, realizar el estudio
del escrito...
El Maestro Samael aplicaba esta técnica. En un sillón reclinatorio se ponía a estudiar
sus propias obras! El Maestro Samael
estudiaba los mismos libros que él había escrito! Y explicaba porque lo hacía:
“Tengo que aprender de mi Real Ser! Tengo que estudiar lo que EL está enseñando,
para poderlo enseñar!”
Entonces él se ponía a estudiar. ¿Y cuál es la finalidad que el Maestro Samael
busca, de que nosotros apliquemos la Exégesis del Trabajo, la Exégesis
Gnóstica?
De que cada uno de nosotros tenga la IDEA GERMEN, es
decir, el extracto de la enseñanza, el resumen...... Y que así mismo desarrollemos
la AUTO-IDEA, o sea, la idea propia, la idea personal a raíz de la enseñanza
que hemos recibido.
O sea que no se trata de repetir mecánicamente las
enseñanzas del Maestro! Es lógico que
para poder dar la enseñanza a otros, en la difusión de la enseñanza,
necesitamos repetir los aforismos del Maestro, o sea sentencias breves y
exactas. Es lógico que tenemos que
utilizar sus frases célebres.... Pero no debemos repetir mecánicamente la
enseñanza sino digerirla, desarrollar la Auto - Idea y la idea - germen
mediante la vivencia práctica y la auto - reflexión íntima.
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