sábado, 28 de septiembre de 2013

CAPITULO XXIV LA EXEGESIS GNOSTICA



CAPITULO XXIV

LA EXEGESIS GNOSTICA


El Maestro Samael define la Exégesis Gnóstica así:  “La explicación y la interpretación adecuada del trabajo Esotérico Gnóstico y de la Gran Obra”.

Acontece el siguiente fenómeno en todo el estudiantado Gnóstico:  La mayoría de nosotros lastimosamente no hace más que repetir mecánicamente las enseñanzas del Maestro Samael.  Repetimos sus palabras sin realizar un análisis.  Repetimos sus frases sin conocer su hondo significado.

En una ocasión un hermano Gnóstico decía ante un público:  “Nosotros no debemos dejarnos caer como el Samsón de la Kábala bajo el huso de Onfalia”.   Se acercó un presente a ese instructor y le preguntó:  “¿Qué es huso?  ¿Qué es onfalia?”

El instructor quedó estupefacto.  No sabía qué era huso ni qué era Onfalia!  Había repetido las palabras del Maestro como un loro!

¿Pero qué es lo que busca el Maestro Samael a través de la correcta Exégesis Gnóstica?

El Maestro daba una práctica por medio de la cual nosotros podemos adquirir la Interpretación adecuada de la misma enseñanza Gnóstica de la Gran Obra.  Consiste en lo siguiente:

Después de leer un capítulo o trozo de un capítulo, meditar MEDIA HORA sobre el mismo!  Cada capítulo que uno lea de las enseñanzas del Maestro, hay que meditarlo media hora.....

En una ocasión, cuando el Maestro terminaba de escribir su obra “LA GRAN REBELION”, me dijo:  “Hermano, toma el manuscrito, léelo y me dices que tal te parece”.  E inmediatamente en el sofá de la casa, entregándose a la meditación....

Yo me senté en el escritorio y me puse a leer el manuscrito de “La Gran Rebelión”.  Y cuando se levantó el Maestro a las 3 horas, le dije: “Muchas gracias Maestro.  El libro es magnífico, estupendo.  Un escrito extraordinario!”

Me dijo:  “¿Tú te lo leíste ya?”

“Sí Maestro.  Ya me lo leí.  Es extraordinario!”

¿Cómo se te ocurre?  ¿Un libro que me he tardado un año en escribir, y tú te lo lees en tres horas? Es un absurdo!”

Entonces a raíz de ello, el Maestro decía de que es necesario, para poder estudiar profundamente, para conocer la exégesis, para hacer una interpretación adecuada del Trabajo, que cada uno de nosotros tome un capítulo, lo medite, lo analice, lo investigue en su interior.  Relajado intensamente, realizar el estudio del escrito...

El Maestro Samael aplicaba esta técnica.  En un sillón reclinatorio se ponía a estudiar sus propias obras!  El Maestro Samael estudiaba los mismos libros que él había escrito!  Y explicaba porque lo hacía:

“Tengo que aprender de mi Real Ser!  Tengo que estudiar lo que EL está enseñando, para poderlo enseñar!”

Entonces él se ponía a estudiar.  ¿Y cuál es la finalidad que el Maestro Samael busca, de que nosotros apliquemos la Exégesis del Trabajo, la Exégesis Gnóstica?

De que cada uno de nosotros tenga la IDEA GERMEN, es decir, el extracto de la enseñanza, el resumen...... Y que así mismo desarrollemos la AUTO-IDEA, o sea, la idea propia, la idea personal a raíz de la enseñanza que hemos recibido.

O sea que no se trata de repetir mecánicamente las enseñanzas del Maestro!  Es lógico que para poder dar la enseñanza a otros, en la difusión de la enseñanza, necesitamos repetir los aforismos del Maestro, o sea sentencias breves y exactas.  Es lógico que tenemos que utilizar sus frases célebres.... Pero no debemos repetir mecánicamente la enseñanza sino digerirla, desarrollar la Auto - Idea y la idea - germen mediante la vivencia práctica y la auto - reflexión íntima.

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